Dolor en el folclore: falleció Federico Córdoba, histórico integrante de Las Voces de Orán.
Este viernes se apagó la voz de un referente del cancionero popular argentino: a los 73 años falleció Federico Córdoba, emblemático cantor salteño y uno de los fundadores del legendario conjunto Las Voces de Orán. Desde 1969, junto a Martín «Pitín» Salazar y Roberto «Ucucha» Franco, marcó a generaciones con un estilo inconfundible, profundamente arraigado en los paisajes y sentimientos del norte argentino. Dialogó en numerosas oportunidades con Américo González en IMPACTO.
Nacido en San Ramón de la Nueva Orán el 17 de julio de 1951, Córdoba abrazó la música desde joven. Fue parte de Los Salteños y Las Voces del Huayra, hasta que su camino lo llevó a fundar el grupo que lo proyectaría a todo el país. En 1972, en Cosquín, alcanzaron la consagración con la inolvidable «Chaya de los pobres». Desde entonces, su voz se volvió indispensable en zambas, chacareras y guitarreadas.
El pasado 27 de junio, Las Voces anunciaban que Federico se alejaba de los escenarios por un tratamiento médico. Seis días después, la triste noticia se confirmó: “No hay palabras para este momento, más que de dolor y agradecimiento”, expresaron sus compañeros.
Córdoba fue también autor de clásicos como «Amar es un verbo triste», «El verde se llama Orán», «Chacarera para un cantor», «Están que arden los carnavales», y muchas más, junto a poetas y músicos como el Chango Nieto, Oscar Valles y Hugo Alarcón.
Vestido de gaucho, con su poncho y guitarra, Federico no solo cantaba: transmitía. Su legado seguirá vivo en cada escenario donde el folclore mantenga su fuego encendido. Hoy, el país despide a un cantor popular, a un artista genuino. ¡Vuela alto, Federico, amigo querido!