Impacto Informativo – Deuda de empresas: La Serenísima logra bajar de 11% a 6,50% la tasa en dólares y uno de los grandes grupos eléctricos sale del default
Entre el cambio de accionistas y la disminución del riesgo país de Argentina, Mastellone, la empresa láctea propietaria de la marca La Serenísima, logró reducir la tasa de interés que paga por financiarse en dólares, pasando del 10,95% al 6,50%.
En marzo pasado, tras años de sociedad con la familia fundadora, la empresa argentina Arcor y la francesa Danone acordaron la compra total de la compañía, que cuenta con casi un siglo de historia. Arcor y Danone ya poseían el 49% del paquete accionario y, hace dos meses, adquirieron el 51,1% restante, que estaba en manos de la familia fundadora y del fondo Dallpoint Investments.
El jueves, con los nuevos propietarios al frente de la firma, Mastellone informó la emisión de una Obligación Negociable (ON) en dólares por US$ 42 millones, con una tasa del 6,50% y un vencimiento a dos años desde la fecha de emisión. Esta nueva colocación reemplazará una ON anterior, que vence el 30 de junio y que tiene una tasa del 10,95%, lo que permitirá a la compañía refinanciar su deuda a un costo significativamente menor.
La tasa del 6,50% de Mastellone está más alineada con el 5,25% que obtuvo Arcor en su última emisión de la ON Clase 5, por US$ 50 millones, en mayo.
Reestructuración de GEMSA
Por otro lado, tras un año de negociaciones, Generación Mediterránea S.A. (GEMSA), la empresa responsable del negocio de generación de energía eléctrica del Grupo Albanesi, logró reestructurar su deuda por cerca de US$ 1.500 millones en los mercados de capitales nacional e internacional. GEMSA había entrado en default en junio de 2025.
Mediante un comunicado, la compañía informó que ajustó los plazos de pago según su capacidad real de cumplimiento, poniendo fin a una situación originada en abril de 2025 como consecuencia de una combinación de factores internos y externos.
Las diez centrales de generación de GEMSA, distribuidas en siete provincias —dos en Buenos Aires, dos en Santa Fe, además de Córdoba, Río Negro, La Rioja, Tucumán y Santiago del Estero—, tienen una capacidad instalada de 1.855 MW, lo que representa casi el 8% de la energía térmica del país.
Durante todo el proceso, Generación Mediterránea garantizó la operación ininterrumpida de sus centrales al máximo de su disponibilidad de despacho. Para ello, acordó con proveedores estratégicos la continuidad de los mantenimientos y el suministro de repuestos.
En este contexto, la empresa adoptó medidas para preservar la continuidad operativa y concluir inversiones críticas por US$ 600 millones, entre ellas la puesta en marcha de la Central Térmica de Cogeneración Arroyo Seco (Santa Fe) y la ampliación de las centrales Ezeiza (Buenos Aires) y Modesto Maranzana (Córdoba).