Es que es por acá, aunque muchos no lo entiendan, no solo en el deporte, en distintos sectores sociales.
Sportivo Realicó felicitó abiertamente a Ferro por ganar la Copa Preparación, a través de sus redes sociales oficiales. Lo hizo incluso con un gesto comunicacional de cercanía, como de un amigo a otro, de una amiga a otra.
Ferro de Realicó fue un campeón justo, de merecimiento puro y que dejó a todos los equipos, incluido Sportivo, en el camino sin posibilidad de queja alguna. La obtención de la Copa fue tan clara como justa.
Y ese es el camino, rivalidades que inviten a crecer, oposiciones que vayan por un Realicó que crezca, pero jamás por el odio o por la guerra, sea el motivo o la munición que se utilice para ella.
El deporte no solo se trata de un juego en el que (se archirecontrasabe), se puede ganar o perder, sino de una herramienta indispensable para el crecimiento sano de pibes y pibas, de inclusión real y no de cartón pintado, pero también de germinador de generaciones que se alejen de la violencia del todo o nada.
Y quien haga el mínimo movimiento en ese sentido creemos debe ser destacado, porque es el camino que necesitamos.