Hay hombres que no solo habitan un pueblo, que dejan una huella marcada, en este caso por esa pasión inquebrantable que solo los verdaderos «fierreros» logran comprender. Y Realicó respira un aire de nostalgia silenciosa: se fue Humberto “Tito” Oddone, una auténtica leyenda de las pistas regionales y un vecino entrañable.
Jorge y su padre, «Tito» Oddone, ambos pilotos.
Tito quedará eternamente ligado a la época dorada de la ex Promocional 850 pampeana. Al mando de su inolvidable Fiat 600, se convirtió en un protagonista indiscutido de las trazas provinciales, cosechando triunfos que no se medían solo en copas, sino en el respeto y el aplauso cerrado de los seguidores.
Un legado
Para Tito, esa mística por los «fititos» trascendió las pistas y se transformó en herencia. Sus hijos, Jorge y Alejandro, heredaron de sus manos callosas el amor por los fierros, continuando el legado en la actual Promocional Centro Pampeano y en la agrupación NorSur de autos clásicos e históricos.
Quienes alguna vez pasaron por su emblemático taller de la calle 2 de marzo saben que ese rincón no era solo un lugar de trabajo; era un templo de anécdotas. Allí nació su historia local, que comenzó a escribirse allá por 1964. Desde aquellos primeros años arreglando tractores y preparando motos o autos, hasta sus días como acompañante de hazañas inolvidables en tierras mendocinas, Tito fue siempre un sinónimo de generosidad y sabiduría mecánica.
Homenaje
El automovilismo regional pierde a un referente, pero la comunidad de Realicó despide a un caballero del deporte, que tuvo justos reconocimientos.
Desde este espacio, acompañamos con un abrazo y nuestras más sinceras condolencias a su inseparable compañera de vida, Alcira, a sus hijos y a toda la familia Oddone en este momento de profundo dolor.
¡Hasta siempre, Tito!