El Paso Pehuenche, corredor estratégico que une la Región del Maule con el sur de Mendoza, vuelve a mostrar dos realidades muy distintas a cada lado de la cordillera.
En Chile, la Municipalidad de San Clemente puso en marcha el estudio “Diagnóstico Técnico, Propuesta de Normalización y Mejoras de Conservación” para el Complejo Fronterizo Pehuenche.
El objetivo es evaluar el estado actual del edificio, verificar el cumplimiento de normas técnicas, revisar sistemas y analizar condiciones de seguridad para usuarios y operarios.
El relevamiento abarcará arquitectura, instalaciones eléctricas (fuerza y alumbrado), climatización e instalaciones sanitarias (agua potable, alcantarillado y aguas lluvia).
La idea es ordenar prioridades antes de invertir y proyectar mejoras sostenibles que fortalezcan la operatividad del paso, con impacto directo en el turismo, el comercio y la integración binacional.
Del lado argentino, la situación es diferente.
En el Centro de Frontera Las Loicas persisten deficiencias edilicias y limitaciones operativas que se arrastran desde hace años. La atención en casillas al aire libre y la escasa disponibilidad de servicios generan demoras en momentos de alta circulación.
Uno de los puntos más críticos es la falta de un tendido eléctrico robusto.
En pleno 2026, el complejo depende de generación local, lo que condiciona horarios y capacidad operativa.
Un corredor clave para la integración regional que hoy refleja una balanza inclinada hacia un solo lado de la cordillera.