La comunidad de Realicó fue escenario de una nueva e importante celebración ancestral para los pueblos originarios de nuestra región. Con la llegada del solsticio de invierno, el Pueblo Ranquel conmemoró el We Tripantu Rankül (el inicio de un nuevo ciclo o año nuevo), un momento de profunda significación espiritual, agradecimiento y renovación con la naturaleza y las fuerzas de la tierra.
Para conocer en detalle cómo se vivió esta emotiva jornada, en los micrófonos de Impacto dialogamos con la lonko Mercedes Soria, referente comunitaria y guardiana de la cultura originaria en la zona. Durante la entrevista, Soria compartió el sentido íntimo que reviste este acontecimiento para las familias y las nuevas generaciones de la comunidad rankülche.
La renovación de la naturaleza y el sentido del nuevo ciclo
La lonko explicó que el We Tripantu no constituye simplemente un festejo protocolar, sino el retorno de la vida tras la noche más larga del año. Es el instante en que los elementos de la naturaleza comienzan a despertar, los ríos renuevan sus aguas y la tierra se prepara de cara a un nuevo período de fertilidad y siembra.
«Es un momento para encontrarnos, para agradecer a la Mapu (tierra) todo lo brindado y para fortalecernos como comunidad. El We Tripantu nos invita a mirar hacia adentro, a recordar a nuestros ancestros y a reafirmar con orgullo nuestra identidad preexistente», destacó Mercedes Soria durante la charla radial.
Ceremonias ancestrales y transmisión comunitaria
El encuentro en Realicó incluyó las tradicionales rogativas dirigidas por las autoridades comunitarias, espacios para compartir alimentos típicos, relatos y saberes ancestrales que se transmiten de manera oral. Soria remarcó la importancia fundamental de sostener estos espacios abiertos en la localidad, permitiendo que niños, jóvenes y vecinos en general se acerquen a conocer la verdadera historia y cosmovisión del pueblo que habita estas tierras pampeanas desde antes de la conformación estatal.