JACINTO ARAUZ | En el marco del congreso «FAC-PREVENT 2026», la comunidad pampeana y referentes de la cardiología nacional se reunieron en el Museo Favaloro para honrar el legado del creador del bypass. «La verdadera medicina se hace al lado de la gente, compartiendo el mate y la palabra», destacaron.
Jacinto Arauz no es solo un punto en el mapa para la medicina mundial; es el lugar donde René Favaloro forjó su alma de médico humanista. Este lunes, ese vínculo que nació en 1950 volvió a brillar con la presencia de sus sobrinos directos, Liliana y Roberto Favaloro, en un acto que trascendió lo protocolar para convertirse en un encuentro de memoria y afecto.
Un legado de «humanismo médico»
La ceremonia contó con el respaldo del Gobierno provincial y la Federación Argentina de Cardiología (FAC). El ministro de Salud, Mario Kohan, quien compartió espacios con el prócer de la medicina, rescató su «don de gente» y su capacidad de enseñanza a través del ejemplo.
Por su parte, el Dr. Diego Federico Echazarreta, presidente de la FAC, llamó a recuperar los valores de Favaloro frente a la impersonalidad actual de las redes sociales: «Reivindicó la medicina rural: la cercanía, la prevención y el tratamiento de punta a punta. Fue un hombre que apostó a una Argentina difícil», subrayó.
La mirada de la familia
Uno de los momentos más conmovedores fue la intervención de Liliana Favaloro, presidenta de la Fundación. Para ella, el mayor aporte de su tío no fue exclusivamente científico: «El legado de René es una forma de vida. A nosotros nos marcó el encuentro con la comunidad, no solo lo científico. En la Fundación el lema es claro: tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico».
Su hermano, Roberto Favaloro, también estuvo presente, representando la continuidad de una escuela que entiende que al paciente se lo conoce «desde su entorno y su alma».
Jacinto Arauz no olvida
El intendente anfitrión, Santiago Goñi, realizó un recorrido histórico recordando también a Juan José Favaloro, hermano de René y pilar fundamental de la clínica local. «Aquí no solo guardamos sus objetos, sino el ejemplo de un hombre que entendió que la medicina se hace al lado de la gente», afirmó Goñi.
Como cierre simbólico, el intendente aseguró que el apellido Favaloro seguirá viajando en la memoria del pueblo «con la misma fuerza que aquel tren que lo trajo hace más de 70 años».
Corazón «Tripero» y raíces académicas
En el tramo final, el homenaje sumó gestos que hacían a la identidad personal del médico:
Gimnasia y Esgrima La Plata: Se hizo entrega de una camiseta enviada por el club de sus amores, del cual René era un ferviente simpatizante.
Formación: Se entregó formalmente una copia de su legajo del Colegio Nacional de La Plata, documento que testimonia sus primeros pasos académicos.
Placa conmemorativa: La FAC dejó una distinción permanente en el Museo para sellar este encuentro de la cardiología de precisión en suelo pampeano.