El gobernador Sergio Ziliotto encabezó este lunes un encuentro clave con intendentes justicialistas y funcionarios provinciales, en el que se comenzó a delinear la estrategia de cara a las elecciones legislativas de 2025. La cita fue en la parrilla Domingo, sobre la Ruta 35, en el ingreso norte a Santa Rosa.
Hubo ausencias que no pasaron desapercibidas: no participaron los intendentes Luciano di Nápoli (Santa Rosa), Manuel “Manu” Feito (Lonquimay) ni la jefa comunal de General Pico, Fernanda Alonso —en su caso, desde el peronismo señalaron motivos de salud—. Estuvo presente Facundo Sola y jefes comunales de la región, como Oscar Canonero, Rodecia Bernelli y Juan Pablo Resio, de Falucho, Maisonnave y Quetrequén.
El objetivo central fue avanzar hacia una lista de consenso que evite una interna partidaria. En ese marco, los jefes comunales presentes respaldaron la propuesta que las siete líneas internas del PJ ya habían acordado: que sea el propio Ziliotto quien defina las candidaturas. Con ese aval, el gobernador —también presidente del PJ pampeano— se queda con “la lapicera”.
Sin embargo, el escenario interno no es sencillo. La línea Plural, que responde al exgobernador Verna, anticipó que no participará en la campaña en General Pico, repitiendo una estrategia ya conocida. Y en Santa Rosa, tras la frustrada interna partidaria, se espera un rol pasivo del sector de Di Nápoli.
Durante el encuentro, los intendentes plantearon la necesidad de tender puentes con Di Nápoli y Feito para tratar de sumarlos al armado. Incluso, se barajó la posibilidad de que sea un intendente o una intendenta quien encabece la lista.
Participaron, entre otros, Ariel Rojas (Toay), Facundo Sola (Realicó), Guillermo Farana (Santa Isabel), Daniela Fernández (Anguil), el senador Daniel Bensusán y varios ministros.
Sin definiciones concretas aún, el encuentro dejó en claro que el oficialismo pampeano ya está en modo electoral. El diagnóstico es compartido: el contexto adverso obliga a una estrategia cohesionada para enfrentar la elección legislativa más desafiante desde que Ziliotto asumió como gobernador.