La Justicia dejó firme la condena contra una docente de nivel inicial por tres hechos de malos tratos y castigos inmoderados cometidos contra niños de un jardín de infantes de Realicó durante el ciclo lectivo 2024.
El fallo fue dictado por el juez Filinto Rebechi, en ejercicio de la jurisdicción unipersonal del Tribunal de Impugnación Penal (TIP) de La Pampa, quien rechazó el recurso presentado por la defensa y confirmó la sentencia condenatoria.
La docente, identificada como V. E. F., fue condenada a 75 días-multa, equivalentes a $1.415.775, además de una prohibición de acercamiento y contacto con los niños damnificados por el plazo de seis meses y una amonestación formal.
Tres hechos acreditados
De acuerdo a lo probado en el debate, el primer episodio ocurrió el 14 de agosto de 2024, cuando la docente tomó con fuerza del brazo a uno de los alumnos de cinco años, lo aisló del grupo y le impidió participar de actividades recreativas junto a sus compañeros, dejándolo sin recreo.
El segundo hecho se registró el 20 de agosto, cuando varios niños fueron castigados dentro de la sala durante todo el recreo. Según los testimonios, la docente los obligó a sentarse en el piso, separados entre sí, mientras el resto del grupo realizaba actividades al aire libre. También se acreditó que les gritó y mantuvo una discusión en voz alta con personal del establecimiento en presencia de los menores.
El tercer episodio ocurrió el 21 de agosto, e incluyó un trato físico brusco hacia uno de los alumnos, a quien tomó del brazo, empujó con el antebrazo e impidió salir de la sala. Luego lo llevó “al trote” hasta otra aula, donde lo dejó con otro grupo. El hecho fue presenciado por personal del jardín y respaldado por declaraciones coincidentes.
Pruebas e informes psicológicos
La sentencia se apoyó en declaraciones de madres y padres, preceptoras, docentes, personal del establecimiento y profesionales del CAE, además de entrevistas realizadas en Cámara Gesell a los niños.
Según el fallo, los relatos de los menores fueron considerados “claros, coherentes y acordes a su edad”. Los informes psicológicos indicaron que las conductas atribuidas a la docente fueron vivenciadas por los niños como negativas, generando temor y malestar, y que los testimonios resultaban compatibles con los hechos investigados.
También se valoraron declaraciones de profesionales que describieron modalidades reiteradas de gritos, castigos, aislamiento y trato inapropiado dentro del ámbito escolar.
Rechazo al recurso de la defensa
La defensa había solicitado la nulidad de la sentencia por supuesta errónea valoración de la prueba y violación del principio de congruencia y del derecho de defensa, al considerar que no existían pruebas concluyentes y que las acusaciones eran imprecisas.
Sin embargo, el juez Rebechi sostuvo que los hechos estuvieron claramente delimitados desde la acusación fiscal, que la prueba fue analizada de manera integral y que no existió afectación alguna al derecho de defensa, ya que la imputada conocía con precisión los hechos por los que fue juzgada.