Y para que este evento que intenta desarrollar y visibilizar lo mejor de los chicos y chicas realiquenses, las promos que dejan cada año sus colegios y un gran momento de sus vidas, esta década de vida tuvo el enorme esfuerzo organizativo de las profesoras Griselda Tabbia y Claudia Testa.
Por supuesto que apoyadas por las distintas gestiones municipales que pasaron durante estos diez años y personas que se unieron al evento, pero la iniciativa sin descanso para que la Copa pueda ser disfrutada y disputada por las promos, ha sido sin dudas de ellas, quienes aman el voley y trabajan para su definitiva instalación en la localidad, pero además lo hacen desde el lugar de la docencia pura y dura, con esa entrega, con esa pasión, con ese amor.
La Copa demostró una vez más a los chicos y chicas compitiendo fuerte, con deseos de ganarla, pero desde el respeto, con mucho calor desbordante desde las tribunas, de sus compañeros de colegio, familiares y amigos que acompañaron, sin inconvenientes, con color, mucha batucada.
Y Griselda y Claudia siempre ahí, con sus sonrisas, con la complicidad con los jugadores y jugadoras, con paciencia para explicar y con la meta de que todo llegue a un fin con una competencia llena de juego y alegría, lo que realmente para nada es poco.