REALICÓ | En la memoria histórica de Realicó, existe una anécdota singular que refleja cómo se enfrentaban las plagas en otros tiempos. Según registra una crónica del diario La Arena del 1 de junio de 1997 (preservada por el Archivo Histórico de La Pampa), la localidad sufrió una invasión masiva de bichos canasto, conocidos popularmente como «bichos de cesto». La historia fue escrita por el historiador realiquense Carlos Rodrigo y recuperada recientemente por Pedro Vigne.
Imagen original publicada por Carlos Rodrigo, restaurada con IA por IMPACTO.
Estos insectos se habían convertido en una verdadera pesadilla para la vegetación local. Lo más preocupante era su resistencia: resultaban prácticamente inmunes a cualquier tipo de insecticida o pulverizador de la época, lo que obligó a buscar una solución alternativa y creativa.
Ante el fracaso de los métodos químicos, la Municipalidad de Realicó ideó un sistema basado en la acción directa de los vecinos. Para incentivar la limpieza de las plantas, la comuna lanzó una campaña de recompensa: se pagaban diez centavos por cada kilogramo de bichos de cesto que se entregaran en el municipio.
La curiosa convocatoria invitaba a los ciudadanos a llevar los insectos «vivos o muertos». La respuesta no se hizo esperar: los vecinos salieron a las calles y patios balde en mano para recolectar los capullos manualmente.
De acuerdo a los registros de la época, esta iniciativa popular fue la que finalmente dio resultado, logrando controlar la plaga allí donde los productos químicos habían fallado. Un fragmento de nuestra historia que destaca por la practicidad y la movilización de toda una comunidad detrás de un objetivo común.