Un rápido y eficaz despliegue del personal de la Comisaría Departamental de Ingeniero Luiggi permitió resolver un importante caso de sustracción de moneda extranjera. La investigación penal se inició formalmente tras la denuncia radicada por un vecino de 72 años de edad, residente en una quinta ubicada en las afueras de la planta urbana de la localidad.
Según detalló el jefe de la dependencia policial, comisario Marcelo Herrera, el damnificado se presentó el pasado sábado por la noche para exponer que venía advirtiendo, desde hacía días, el faltante de fajos de dólares que resguardaba en un portafolios en el interior de su vivienda.
La situación despertó sospechas inmediatas sobre un joven de 18 años que realizaba diversas tareas laborales en el predio desde hacía algunos meses. De acuerdo al relato de la víctima, el mismo sábado volvió a constatar la desaparición de otra suma en efectivo tras un lapso en el que el empleado se había quedado trabajando en absoluta soledad en el lugar. Al radicar la denuncia, el damnificado estimó inicialmente el perjuicio global en unos 5.000 dólares.
Investigacion penal y sorpresivo hallazgo en los allanamientos
A raíz de la presentación de la víctima, se iniciaron de forma inmediata actuaciones judiciales caratuladas de forma preventiva como «Hurto Simple», bajo la órbita de la Fiscalía Temática de Delitos Contra la Propiedad de la Segunda Circunscripción, a cargo del Dr. Damián Campos.
Las tareas de inteligencia policial rindieron frutos durante el mediodía del domingo, cuando los uniformados efectivizaron dos órdenes de registro domiciliario autorizadas por el juez de Control de turno, Dr. Heber Alcides Pregno.
Los procedimientos arrojaron un resultado que superó las estimaciones iniciales de la denuncia:
Se procedió a la demora del joven de 18 años imputado en la causa.
Se ejecutó el secuestro de un teléfono celular para las pericias correspondientes.
En una de las viviendas se halló la suma total de 13.000 dólares en efectivo.
El cuantioso botín en moneda extranjera se encontraba en poder de un familiar del imputado que estaba presente en el inmueble. Al verse descubierto por las autoridades, este familiar reconoció espontáneamente ante los oficiales que le había adquirido los dólares directamente al joven investigado.