Pablo Imhoff, más conocido como Pablito Viajero, está a punto de concretar el sueño que lo moviliza desde hace años: llegar a Alaska en su inseparable Honda C90. El santafesino de Santo Tomé, que dejó su trabajo en un laboratorio óptico de Rosario para lanzarse a la aventura de recorrer América, se encuentra ya en el Yukón, a pocos kilómetros del ingreso al estado más septentrional de Estados Unidos.
Su proyecto, bautizado como “Proyecto Alaska”, comenzó con un objetivo tan ambicioso como inspirador: unir todo el continente americano desde Argentina hasta el norte del mundo. Desde entonces, atravesó países como Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y buena parte de Estados Unidos, siguiendo la legendaria Ruta 66.
Pero el camino no fue fácil. En su travesía, enfrentó mal de altura en el Abra del Acay, tormentas eléctricas en Jujuy, problemas mecánicos en Perú, el cruce del temido Tapón del Darién y hasta el robo de su celular en Ecuador. Sin embargo, nunca frenó. “No es vacaciones, ni laburo… es un estilo de vida”, afirma.
Hoy, con casi 1.400.000 suscriptores en YouTube, sus videos superan en audiencia a muchos medios tradicionales. Todo lo que muestra lo hace él mismo: graba, edita, maneja y narra sus vivencias sin equipos ni producción externa. Es autodidacta, y se convirtió en referente para miles de personas que lo siguen con admiración.
“No doy consejos. Solo comparto lo que me pasó. A veces un pequeño paso puede cambiarte todo”, reflexiona. Su historia no es solo la de un viaje, sino la de alguien que se animó a cambiar su vida. Y está a punto de demostrar, una vez más, que los sueños, con constancia y coraje, pueden cumplirse.