Un episodio tan violento como repudiable empañó la jornada del domingo en la Primera B de la Liga Cultural de Fútbol. Enzo Figueredo, jugador de Matadero por la Lealtad, agredió brutalmente al árbitro Yair Salomón, quien debió ser retirado en camilla del campo de juego.
El lamentable hecho ocurrió durante el encuentro que Matadero por la Lealtad disputaba como visitante ante Centro Oeste, en la cancha de Belgrano ubicada en el barrio Villa Alonso. El equipo local se imponía por 4 a 0 cuando, a los 31 minutos del segundo tiempo, Salomón expulsó a Figueredo tras una fuerte infracción.
Fue entonces cuando el jugador reaccionó de manera descontrolada: corrió hacia el árbitro y comenzó a golpearlo reiteradamente, incluso cuando ya estaba en el suelo. La agresión cesó gracias a la intervención de sus propios compañeros, que lograron separarlo. Figueredo fue inmediatamente retirado del campo, escoltado por efectivos policiales, mientras Salomón permanecía tendido sobre el césped.
El árbitro recibió atención médica en el lugar y fue retirado en camilla. El partido, naturalmente, fue suspendido.
Todo el incidente quedó registrado en la transmisión en vivo que realizaba el canal de YouTube Deporte Oeste, cuyas imágenes rápidamente comenzaron a circular en redes sociales.
Desde distintos sectores del fútbol local ya se escuchan voces de condena y se esperan sanciones ejemplares por parte de la Liga. La violencia dentro del campo de juego sigue siendo una deuda pendiente que mancha el deporte.