Con una frase escueta pero de altísimo voltaje político, «Charla entre compañeros», el exgobernador Carlos Verna acompañó una publicación en sus redes sociales que sacudió el escenario del Partido Justicialista pampeano. La foto junto al intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, rompió el hermetismo, expuso el juego de alianzas y reordenó la discusión sobre el futuro del oficialismo provincial.
La difusión del encuentro tomó por sorpresa a varios sectores de la dirigencia, sobre todo porque se concretó pocos días después de que el propio jefe comunal capitalino asegurara públicamente que no había mantenido conversaciones con el líder de la Línea Plural. Lejos de una simple cortesía política, la postal busca marcar la cancha en la conducción del partido y posiciona al intendente santarroseño en la mesa donde se discutirán las futuras candidaturas.
El ajedrez político, la trastienda de Fuerza Pampa y un cuadro revelador
Para Verna, la imagen ratifica su rol como armador ineludible al enviar un aviso directo al Centro Cívico sobre su capacidad de articulación territorial. Por su parte, Di Nápoli gana centralidad frente al electorado peronista en medio del fuego amigo, mientras sobrevuela de fondo la tensión por las condiciones de transparencia interna y los sondeos en torno a Fuerza Pampa, la herramienta electoral alternativa que su espacio contempla de cara a 2027.
Como apostilla del encuentro, detrás de los dirigentes se pudo observar un retrato de la vicegobernadora Alicia Mayoral —figura fuerte de la Plural para la sucesión—, un cuadro que según pudo confirmar El Diario se encuentra en ese despacho desde hace seis meses. Entre la negociación, la desconfianza y la amenaza latente de una fractura, la cumbre en General Pico funcionó como una tensa tregua en la previa del armado electoral.