Cuando ocurrió, fue una noticia que cayó como un baldazo de agua fría. De esas que generan conmoción y gran dolor cuando se conocen, no solo por lo imprevisto, sino además por lo querible de la figura que partía un 5 de Marzo de 2019.
Fallecía el «Turco» Lagui, un importante referente del fútbol de Realicó y La Pampa.
En aquel momento, acusando recibo del golpe por la noticia, desde IMPACTO publicábamos la siguiente nota:
CHAU «TURCO», HASTA SIEMPRE!
Hincha de River Plate de alma. De esos que no se pierden un solo detalle del equipo de sus amores.
También de Ferro de Realicó era el «Turco» Rubén Laghi, que lo vio entregar sus esfuerzos desde todos los ámbitos posibles. Entre la hinchada primero, como tremendo jugador y goleador insaciable después y como directivo y presidente de la institución «verde» mas tarde.
Durante la década del 80 se encargó de romper redes para Ferro acompañado por jugadores de la talla del arquero Calvo, «Tele» San Martín, Walter Negri, «Chano» Hartfiel, Orlando Pagano, «Cata» Bustamante, Becerra, Daniel y Orlando Roggia, Guardia y Goity.
En el 2000, como DT de Ferro de Realicó, acompañado por Oscar «Cacho» Mauri y con un joven Mauro Rezza como preparador físico, llegó con su equipo a la final del provincial, la que perdió pero logró un histórico subcampeonato con un gran equipo. Entre ellos estaban Gabriel Vranken, Ceferino Rodríguez, Fabián Rodríguez, Raúl Szapowal, Fabio Villegas, Darío Aguilera, Miguel Albornoz y muchos mas.
Pero el respeto y aprecio cosechado en suelo realiquense, lo llevó a pasarse a la vereda futbolística de enfrente, donde Sportivo Realicó lo esperaba con brazos abiertos para que fuese DT de su equipo de primera división en el 2004.
Alguno de los jugadores con los que contó en esa época en Sportivo fueron:
El arquero Vranken Gabriel, el hoy DT rojinegro Fredes Gastón, Olguín Mauricio, Coronel Gonzalo, Sosa Agustín, Lanzoni Marcelo, Pecollo Cristian, Gutiérrez Fernando, Szapowal Raúl, Pablo Díaz, Juano Gavotti.
Un gran referente del fútbol realiquense, una persona sumamente apreciada, que ojalá ahora esté reventando arcos celestiales junto a otros grandes jugadores que también partieron, abrazado por qué no a leyendas «millonarias», de esas que siempre admiró, que siempre amó.
Eso deseamos.
Y enviamos un afectuoso abrazo a familiares y amigos.