Christa Pike, la mujer que sobrevivió la semana pasada a un intento de ejecución por inyección letal en Tennessee, Estados Unidos, está consciente y puede hablar, según informaron el martes sus abogados.
Una fotografía tomada el 4 de diciembre de 2007 muestra a Christa Pike, condenada a muerte, entrando en el Tribunal Penal del condado de Knox en Knoxville, Tennessee.
“Su recuperación no tiene precedentes médicos. Su pronóstico sigue siendo incierto, pero como mínimo prevemos una larga recuperación”, señalaron en un comunicado los letrados Randy Spivey y Kelly Gleason. Hasta el domingo, Pike permanecía inconsciente y conectada a un respirador.
La mujer, de 50 años, sigue en terapia intensiva bajo custodia policial y esposada a la camilla. El 30 de septiembre recibió dos dosis de pentobarbital que no lograron matarla; según su defensa, los fármacos le provocaron quemaduras y ampollas en los brazos.
El caso
Pike fue condenada por el asesinato de una compañera de estudios, Colleen Slemmer, en 1995, cuando tenía 18 años, y se convirtió en una de las mujeres más jóvenes enviadas al corredor de la muerte en el país. La ejecución se demoró más de ocho horas mientras la Corte Suprema analizaba una suspensión, que finalmente revocó.
Es la segunda vez en el año que Tennessee no logra completar una ejecución: en mayo se detuvo la de Tony Carruthers porque no consiguieron colocarle una segunda vía intravenosa. El gobernador Bill Lee ordenó una investigación independiente sobre el sistema de pena capital. Los abogados de Pike pidieron que, si se recupera, su condena sea conmutada por prisión perpetua.