La comunidad de Realicó se vistió de celeste y blanco para conmemorar el Día de la Bandera, en un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del General Manuel Belgrano. El punto de encuentro fue el gimnasio Dorita Lucesoli, escenario de un emotivo acto central que reunió a estudiantes, familias, docentes y autoridades en torno a uno de los símbolos más profundos de la identidad nacional.
La ceremonia estuvo encabezada por el intendente municipal Facundo Sola, quien asistió acompañado por miembros del Departamento Ejecutivo, concejales, el juez de Paz, directivos escolares y representantes de diversas instituciones intermedias locales.
Las escuelas locales, protagonistas del momento central
El gimnasio se colmó de aplausos para recibir a las delegaciones de cuarto grado de los establecimientos educativos de la localidad:
Escuela N° 34 «San Martín»
Escuela N° 222 «Manuel Belgrano»
Escuela N° 249 «Herminia Gandini de Díaz»
Instituto Parroquial «Sagrada Familia»
Tras el ingreso de las Banderas de Ceremonia de las distintas entidades y la correspondiente entonación del Himno Nacional Argentino, llegó el momento más esperado de la jornada. La directora Lorena Barrionuevo fue la encargada de tomar la tradicional Promesa de Lealtad a los alumnos, quienes con orgullo y convicción reafirmaron su compromiso de respeto, amor y fidelidad a la enseña patria y a los valores cívicos que representa.
Cultura, danzas y participación familiar
Luego de las formalidades, el acto dio paso a una serie de coloridas propuestas artísticas y pedagógicas diseñadas por los propios estudiantes y el cuerpo docente. Entre los puntos más destacados de la tarde, los chicos de cuarto grado de la Escuela N° 222 presentaron “Noticias Celestes y Blancas”, un segmento informativo creativo que repasó el significado histórico de la fecha.
Asimismo, alumnos de tercer y cuarto grado sumaron su talento a través de una expresión corporal alusiva y la interpretación de canciones del repertorio folklórico nacional, guiados por sus profesores de música. El cierre de la celebración llegó de la mano de un cuadro de danzas tradicionales protagonizado de manera conjunta por alumnos y familias de la Escuela N° 222, un broche de oro que remarcó el rol de los hogares en la transmisión de las costumbres y los valores comunitarios de pertenencia y solidaridad.