LA PAMPA | A través de la Resolución 58/26J, la Jefatura de la Policía de La Pampa implementó un cambio sustancial en el reglamento que rige la vida cotidiana y operativa de sus efectivos. Tras 20 años sin modificaciones de este calibre, la fuerza autorizó el uso de barba para los hombres y anunció una modernización total de su vestimenta.
La barba: salud, operatividad y bienestar
La decisión, que cuenta con el aval del gobernador Sergio Ziliotto y el ministro Horacio di Nápoli, se basa en un profundo análisis de usos y costumbres. Entre los motivos principales destacan:
Salud: Muchos agentes padecían secuelas dermatológicas por el afeitado diario obligatorio.
Operatividad: Evita la pérdida de tiempo en situaciones de emergencia. «Si te convocan a las 3 de la madrugada, sabés que primero te tenés que afeitar porque vas a estar así todo el día», explicaron desde la fuerza.
Reglamentación estricta: La barba no podrá exceder el centímetro de largo y no podrá ocupar pómulos ni cuello. Este límite tiene un fin de seguridad: evitar que, en una situación de forcejeo, alguien pueda sujetar al policía de la barba.
Uniformes: adiós a la lana, llega el «softshell»
Además de la imagen personal, la Policía pampeana unificará sus criterios de vestimenta para terminar con la dispersión de insignias y estilos que existía hasta hoy. La transición será progresiva durante los próximos dos años e incluirá:
Telas modernas: Se incorporan materiales como el micropolar y el softshell, dejando atrás las antiguas tricotas de lana y camisas celestes.
Comodidad: Se busca ropa «más amigable» y funcional para el trabajo de calle, manteniendo el color azul para evitar que la transpiración sea visible.
Este cambio representa la evolución más importante desde el año 2005, cuando el uniforme pasó del color beige al azul y se permitió el uso de tatuajes, marcando una modernización necesaria en la imagen y el bienestar de los trabajadores de seguridad.