SANTA ROSA | La provincia de La Pampa alcanzó un estatus histórico en materia de salud al formalizar su ingreso al Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC). El anuncio, realizado en el marco del último Consejo Federal de Salud (COFESA), valida la excelencia operativa del Hospital de Complejidad Creciente «René Favaloro», posicionándolo como un centro de referencia para la resolución de patologías cardiovasculares de mediana y alta complejidad en todo el país.
Este reconocimiento nacional no solo jerarquiza al hospital santarroseño, sino que garantiza el financiamiento de Nación para cirugías de esta especialidad y permite el recupero de costos de pacientes sin obra social, optimizando los recursos públicos provinciales.
Capacidad técnica sobre estadísticas
Históricamente, La Pampa quedaba fuera de este programa nacional debido a su baja densidad poblacional, bajo el criterio de que «pocos casos locales implicaban falta de entrenamiento». Sin embargo, la persistencia del ministro de Salud, Mario Kohan, y el respaldo del gobernador Sergio Ziliotto, lograron que Nación evaluara la capacidad técnica real del equipo quirúrgico.
El servicio cuenta con una trayectoria de excelencia iniciada en el Hospital Lucio Molas y consolidada ahora en el Favaloro, con más de 330 cirugías exitosas realizadas por equipos mixtos integrados por especialistas locales y profesionales del Hospital Garrahan.
«El hospital rodea al profesional»
El Dr. Javier Cornelis, cirujano cardíaco pediátrico pampeano e integrante del equipo del Garrahan, destacó el modelo de trabajo en la provincia:
«En La Pampa priorizamos la capacitación antes que el equipamiento. La tecnología de vanguardia del Favaloro es impresionante, pero solo cobra sentido porque rodea a un equipo altamente entrenado».
Cornelis subrayó que este avance elimina casi por completo las derivaciones a Buenos Aires, evitando el desarraigo de las familias.
Un hospital para todas las edades
A diferencia de otros centros, el Favaloro tiene un carácter polivalente, atendiendo desde recién nacidos hasta adultos con cardiopatías congénitas. Esta capacidad instalada permite que La Pampa no solo resuelva sus propios casos, sino que se convierta en un centro receptor para pacientes de provincias vecinas, consolidándose en el mapa sanitario argentino.
Para el cardiólogo pediátrico Carlos Vallejos, este ingreso es una «validación al compromiso de un grupo que siempre priorizó la vida por sobre las estadísticas rígidas», asegurando medicina de vanguardia en territorio pampeano.