En medio de una jornada de profunda incertidumbre y tensión, la restitución del bebé alojado en la localidad de Rancul quedó en suspenso. Pese a que este lunes vencia el plazo administrativo fijado, Joaquín Díaz y Ana Laura Pizzani decidieron no entregar al pequeño y formalizaron una presentación urgente ante los funcionarios de la Dirección de Niñez, Rodrigo Lofvall y Juan Pablo Bonino.
La postura de la familia de contención plantea un cuestionamiento directo y frontal al accionar del organismo provincial, argumentando que la causa judicial no se encuentra agotada y que existen presentaciones pendientes de resolución en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
«Errores claves» y el reclamo judicial
En diálogo con los medios provinciales, Joaquín Díaz fue categórico al fundamentar la decisión de frenar la medida: «Entendemos que hay una actuación mal hecha de ellos porque nuestro caso está en la Corte Suprema, no se terminó como ellos dicen… Tienen errores claves, no han tomado el caso como corresponde».
Desde la defensa y el entorno de la familia sostienen que la medida administrativa vulnera instancias procesales clave y desoye la complejidad de un expediente que mantiene en vilo a toda la comunidad.
El fuerte respaldo popular en las calles
Esta decisión de frenar la restitución se da horas después de la masiva movilización registrada el último domingo en la plaza principal de Rancul.
En dicha convocatoria, más de doscientas personas —con el acompañamiento de intendentes y legisladores provinciales— se concentraron para reclamar «sentido común» a las autoridades gubernamentales y a la jueza Pérez Ballester, exigiendo que se revea la medida en pos del interés superior del niño y respaldando el vínculo afectivo construido por la familia de acogimiento.
Por estas horas, el recurso presentado ante la cúpula de Niñez reabre la pulseada legal y política, dejando el futuro inmediato del pequeño a la espera de que los estrados judiciales terminen de expedirse de manera definitiva.