La sesión del Concejo Deliberante de Realicó dejó tela para cortar más allá de la aprobación unánime del proyecto de puesta en valor de la cartelería nomencladora. Si bien la iniciativa impulsada por Juntos por el Cambio recibió el visto bueno de todos los bloques, la discusión abrió paso a cruces y memorias políticas sobre antecedentes de gestiones anteriores.
Al tomar la palabra, la concejal Leticia Embrici (bloque Frejupa) confirmó el acompañamiento al proyecto —al cual se le introdujeron modificaciones en comisión—, pero aprovechó la ocasión para «recordar un poco de historia» y evitar que se repitan errores que terminaron costándole caro a las arcas municipales.
«Un producto que resultó un fiasco»: las críticas a la colocación de 2019
Embrici remontó el debate al año 2019, cuando el espacio opositor actual se encontraba al frente del Ejecutivo local. En aquel entonces, según recordó la edil, su bloque presentó un pedido de informes —que «nunca fue respondido»— tras las múltiples quejas de los vecinos por la colocación contrarreloj de carteles de baja calidad en la previa de un nuevo aniversario del pueblo.
Entre los cuestionamientos de aquel periodo, la concejal enumeró errores de serigrafía, equivocaciones en el nombre del fundador en la avenida principal, mala disposición en la orientación de las chapas (con riesgo potencial para la circulación vehicular) y la falta total de adaptación a la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449 y las normativas del Instituto de Seguridad Vial.
«Dicho pedido de informe nunca fue respondido, no solo no se respondió desde el gobierno de Juntos por el Cambio, sino que se realizó la obra sin respetar ninguna normativa. El producto resultó un fiasco, un gasto inadecuado y caprichoso que en menos de dos años dejó la cartelería totalmente en blanco», sentenció Embrici.
Nueva erogación y mirada a futuro
Asimismo, la representante del Frejupa advirtió sobre el impacto económico que significará para el municipio afrontar este nuevo plan de reposición y reacondicionamiento en un contexto financiero complejo, remarcando que «se podría haber evitado este gasto» si las cosas se hubieran hecho correctamente en el pasado.
No obstante, cerró su exposición con un tono constructivo, destacando que dentro del plan urbanístico actual se apunta a dotar a Realicó de una nomenclatura ordenada que sirva tanto para el embellecimiento estético como para garantizar la seguridad vial, la orientación de turistas y la labor de los servicios de emergencia (ambulancias y bomberos).